Tratamientos naturales, populares y tradicionales:

Las soluciones se pueden deducir fácilmente de las causas explicadas: gafas en caso de graduaciones no corregidas, lágrimas artificiales si hay ojo seco, etc. Lo que es general para las fatigas visuales lo explicaré en el siguiente artículo, y ahora repasamos los remedios específicos para el síndrome de las pantallas de visualización.

– Pausas cada 1-2 horas. Con 5 minutos puede ser suficiente, pero conviene apartar la mirada de la pantalla durante un rato, a ser posible enfocando de lejos. Así dejamos que el músculo del ojo se mueva y se relaje, para que no esté tantas horas fijo en la misma posición. Además, con estas pausas parpadeamos más (y esas pequeñas sequedades del ojo que no percibimos se solventan).

– Utilizar una resolución de pantalla adecuada. Si las letras no están muy pequeñas, no nos tenemos que esforzar tanto ni tenemos que acercarnos tanto al monitor.


– Colocar el monitor en la posición adecuada. Ni muy cerca para no tener que acomodar demasiado (y que no nos fatigue tanto la fuente de luz) ni muy lejos y que no veamos bien las letras. Lo tendencia natural es a acercarse mucho el monitor, así que en general tendremos que alejarlo un poco. Y en cuanto a altura, esto es muy importante: un poco por debajo de los ojos, a poder ser.

Sólo nos queda aclarar que estas actitudes (pausas, distancia correcta, iluminación, etc) se pueden aplicar al trabajo con ordenador y al trabajo de cerca en general y se denominan medidas de higiene visual, no sólo vienen bien para la fatiga visual que hemos explicado, sino para otro problema (muy frecuente y también relacionado con la fatiga visual) llamado espasmos de acomodación, que bien merecería un artículo en un futuro.